Audiolibros para aprender inglés

Entre los muchos defectos que uno le encuentra a su formación, se encuentra en un lugar privilegiado su deficiente dominio del inglés, sobre todo en el nivel oral. Echando la vista atrás, recuerdo que mi primer contacto con el inglés fue en quinto o sexto de EGB (tenía 11 o 12 años), cuando nos enseñaron una canción de autobús que hablaba de botellas verdes sobre un muro, que iban cayendo una a una. Ten green bottles are hanging on the wall…


Creo que ni siquiera llegué a entender el significado de la canción, pero yo la cantaba con un convencimiento y una determinación envidiables. Más tarde aprendimos a escribir frasecillas de sujeto+verbo+predicado en present simple, y poco a poco la cosa se fue complicando. Aunque no mucho, la verdad. Nos enseñaron gramática sobre el papel hasta llegar a COU (18 años), y en ese momento la enseñanza del idioma se interrumpió bruscamente en un punto en el que pocos éramos capaces de explicar a un guiri cómo llegar a la estación de tren. Go ahead, and then turn right… ehmm… do you see that big tower? Con lo fácil que es contestar sorry, I don’t speak english, y a correr.

La cuestión es que hace ya bastantes años que terminé lo que antes se llamaba COU, y desde entonces no he vuelto a estudiar la gramática ni practicar la conversación en inglés. ¿Academias de inglés? No, gracias. ¿Cursos a domicilio? Sé que los dejaría de lado en una semana. En dos como mucho.

Curiosamente, no he olvidado por completo lo poco que aprendí de inglés, e incluso he mejorado en algunos aspectos, gracias a la informática. ¡Sí, sí, no me miréis con cara de lelos, gracias a la informática! El hecho de perder varias horas al día jugueteando con un PC conectado a Internet te brinda la posibilidad de enfrentarte a pequeños problemas técnicos que uno mismo tiene que solucionar. Eso implica buscar información mediante Google (también existen otros como por ejemplo Yahoo y Altavista, pero yo uso Google), y según qué tipo de problema técnico sea (se ha descuajaringado el filostro turboinyectado al sincronizar con los forlayos cuánticos del condensador de fluzo -con permiso de Fuckowski-), la solución estará únicamente en inglés. Es lo que hay. Así que no queda más remedio que desempolvar el viejo diccionario de inglés, y si no lo encontramos, agenciarnos uno. Y poco a poco, uno va descubriendo con sorpresa que aún recuerda algo de lo que aprendió, y con la práctica se sorprende a sí mismo entendiendo textos que unos años atrás le habrían parecido poco menos que crípticos.

Pero pese a estos tímidos avances, el texto escrito no puede superar la barrera del sonido, y a día de hoy me sigue costando horrores entender a un inglés hablando inglés. Por supuesto, eso es algo que me gustaría solucionar, y a ser posible, sin que suponga gran esfuerzo y con el mínimo desembolso económico posible.

Partiendo del punto de que soy mínimamente capaz de entender un texto escrito en inglés (con un diccionario a mano, por si acaso), sería buena idea unir eso que ya conozco con lo que me falta por aprender. Estaría genial poder escuchar lo que leo, o leer lo que escucho. Eso se llama audiolibro.

Pero, ¿de dónde saco yo esos audiolibros? La biblioteca de Nueva York permite acceder a multitud de audiolibros, pero por desgracia no dispongo del carné de usuario de dicha biblioteca. Existen otros portales en los que comprar audiolibros, pero me había propuesto mejorar mi inglés utilizando la menor cantidad posible de recursos.

La primera visita obligatoria se encuentra en el Proyecto Gutenberg, que pretende difundir la cultura brindando al mundo obras de la literatura universal de manera gratuita (y en gran medida también libre). Y por supuesto, no sólo dispone de textos escritos, también dispone de audiolibros. Esto permite escuchar la historia de Sherlock Holmes y leerla al mismo tiempo. También es posible escuchar las historias leídas por máquinas, aunque en ese caso el resultado no será el mismo que leído por personas de carne y hueso.

Por supuesto, el Proyecto Gutenberg no es el único portal en el que podremos conseguir audiolibros para mejorar nuestro inglés. Buscando en Google, he encontrado AudioBooksForFree.com y AudioBooks.org. Seguro que una búsqueda más intensiva permitirá encontrar muchos más recursos.