Éxito profesional

Esta mañana el sol luce más brillante que otros días aún cuando deba adivinarse su luz desde el otro lado de las nubes que cubren el cielo, y las flores nos seducen con su manto embriagador pese a que falten algunos meses para que las primeras de ellas se animen a brotar. Nada puede ensombrecer este día, en el que la cosecha de un importante éxito profesional me hace verlo todo de un color especial.

No me refiero a un éxito judicial, como la fácil victoria de ayer, en la que la parte contraria no compareció y nos absolvieron por falta de acusación. Tampoco me refiero a grandes sumas de dinero. Me refiero a algo más sutil. A una cuestión de reconocimiento. ¿Qué mayor éxito y revulsivo moral puede existir que el hecho de saber que hay quien considera que el dinero no es suficiente para valorar tu trabajo? Fui consciente de ello hace unos meses, cuando una cliente obsequió un perfume a una compañera del despacho, en agradecimiento por la resolución de un caso relativamente complicado. Sentí envidia. Mucha envidia. No por el regalo en sí, claro está, sino por el gesto.

Y esta mañana me ha tocado a mí. Un cliente al que resolví un tema relativamente simple ha entrado por la puerta, ha sacado un pequeño paquete toscamente envuelto en papel de periódico, y me lo ha entregado. Lomo ibérico, del pueblo. Aún no lo he catado, pero puedo adivinar que será el manjar más delicioso que haya probado jamás.

5 pensamientos en “Éxito profesional

  1. La justicia no es el triunfo sobre las leyes, es el saber hallarla.

  2. seguro que es lomo iberico?? no será chorizo de PAMPLONA, no? bueno, mejor de Iruña, que ya sabes que me quedo mejor con la pitiki esa que con el rancio que va a comprar el periodico. Hagamos un pequeño parentesis en medio de una escandalera kalimotxera mental y brindemos: por las putas en vinagre, por las piedras filosofales y por las madres mallorquinas.

    Gora gu ta gutarrak! 😉

  3. La verdad es que no sabría decirte si realmente es lomo, o se trata de uranio empobrecido, porque aún no lo hemos inaugurado. Entre que no está uno, que no está el otro, que el viernes pasado ya estábamos surtidos con la chistorra santotomasera y la sidra… no hemos encontrado ocasión para darnos un homenaje. Pero de este viernes inocente no pasa. A todo lomo le llega su sanmartín. 🙂

    ¿Qué recomienda el maestro kalimotxero para acompañar el lomo en el hamaiketako? Eso sí, teniendo en cuenta que a la tarde seguimos trabajando, y es recomendable permanecer serenos. 😀

  4. El éxito personal (no solamente profesional), abarca una gama de parametros que no siempre se toman en cuenta. El éxito profesional, el éxito como padre o madre, el exito en el matrimonio o con la pareja, el éxito con los amigos, el éxito en el autoconcepto, la autoestima y la autoeficacia son solo algunos parámetros que nos sirven para evaluar el éxito en la vida de cualquier ser humano.

    Sin embargo a mi parecer el mayor éxito es el de poder concluir el día y meternos a la cama cansados, pero con un suspiro de satisfacción por lo logrado y vivido en este día

    Gracias.

  5. Estoy de acuerdo con lo que dices; el éxito, en general, en la vida, abarca mucho más que el mero éxito profesional. Pero cuando tu profesión es importante para ti (que es mi caso), el éxito en la misma es imprescindible para poder echarte a dormir con ese suspiro de satisfacción.

    Por cierto, hoy he cosechado otro pequeño éxito. El otro día vi al otro lado del cristal de la cafetería del Carrefour a una amiga, y le saludé con la mano. Hoy me la he vuelto a encontrar en la calle, y me ha contado cómo tras saludarme ese día les comentó a sus compañeras de café que yo era abogado, toda orgullosa de nuestra amistad, y una de sus interlocutoras le dijo “ya lo sé, si es mi abogado”. Y dice que se dedicaron a decir lindezas de mí. Eso mola, ¡vaya que si mola! Aunque yo sé que esta amiga que os digo lo adorna todo mucho más de lo que realmente fue. Ella es así. Yo no me fijé en quiénes le acompañaban al café (iba con mis dos sobrinos y no tenía tiempo de pararme a reconocer a nadie), y ella no acierta a decirme el nombre de su interlocutora (por lo visto era amiga de una amiga), así que me quedo con la duda de quién era.

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