Perseguido por su cyber-pasado

Los usuarios de la relativamente nueva red de redes nos damos a menudo de bruces con una realidad demasiado terca como para darnos tregua: Internet funciona, pese a quien pese, de manera distinta a la «vida real» (nótese el uso de comillas). Una máxima latina nos recuerda que «verba volant, scripta manent« (las palabras vuelan, los escritos permanecen), advirtiéndonos de que actuemos con cautela al recoger algo por escrito, y que no nos fiemos demasiado de lo dicho de boquilla. Sigue leyendo