¡Qué difícil es inmigrar cuando la cosa va mal!

Es curioso ver de qué diversas maneras se manifiestan los síntomas de una economía en horas bajas. Cada cual en su puesto de trabajo lo verá de manera distinta. Un compañero que trabaja en un sindicato me comentaba allá por marzo que habían experimentado un incremento importante en el número de reclamaciones por despido improcedente, y en los juzgados se ven cada vez más procedimientos concursales; todos los que yo he visto hasta ahora, voluntarios. El último síntoma lo he visto hoy, al preparar una solicitud de permiso de residencia y trabajo por cuenta ajena.

Para quien no lo sepa, la política de inmigración española se basa en la premisa de “España para los españoles, y para los extranjeros, las sobras”. Es por eso que para conceder un permiso de trabajo inicial por cuenta ajena a un extranjero se obliga al empleador a demostrar que nadie en España quiere ocupar ese puesto de trabajo. Esto se demuestra mediante un certificado negativo del INEM, que te expide cuando presentas allí una oferta de trabajo y nadie (ni españoles ni extranjeros residentes) se interesa por el puesto. Entonces se entiende que nadie quiere ese trabajo, y se abre la posibilidad de que un extranjero ocupe la plaza.

En la práctica, según mi experiencia, el presentar la oferta en el INEM supone que jamás obtendrás el certificado negativo. Una empresa nos encargó tramitar el permiso de trabajo para un extranjero, y presentamos una solicitud en la que pedíamos como requisito imprescindible cierta titulación de formación profesional y experiencia en puesto similar, con la esperanza de que inflando los requisitos del puesto (que en realidad no requería de cualificación alguna) nadie se interesara por la oferta. En la oficina del INEM la persona que me atendió me advirtió con toda su buena fe, “buf, con titulación no va a ser posible… si queréis gente con ganas de aprender, toda la que queráis” . Sí, ya, pero es que para la empresa es importante que tenga experiencia, y tal. Tomó nota, y en menos de una semana llamaron al menos quince personas. Ninguna reunía los requisitos, pero olvídate ya del certificado negativo. En otra ocasión llegamos a pedir conocimientos de idioma chino, para trabajar en una tienda de chinos. Era importante que el trabajador pudiera entenderse con el empleador, y en castellano, la verdad, era complicado. Os lo digo yo, que en más de una ocasión recurrí a la gesticulación para entenderme con el cliente porque el viejo truco de alzar la voz (como si fueran sordos en vez de chinos) no funcionaba. En dos días el teléfono del empleador echaba humo, con llamadas de gente que hablaba un idioma que le resultaba extraño, interesándose por la oferta de trabajo. Como podéis suponer, ese idioma no era el chino. Una vez más, olvídate del certificado negativo.

Pero aún sin el certificado negativo del INEM, queda abierta una puerta. Trimestralmente el INEM publica un Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura, listando los puestos de trabajo que no han podido cubrir por falta de gente interesada. Si el puesto de trabajo para el que quieres contratar un extranjero está incluido en la lista, te ahorras el tener que presentar el certificado negativo del INEM, algo que facilita bastante las cosas. Así que todas las solicitudes de permiso de trabajo por cuenta ajena empiezan por consultar ese listado. Durante muchos meses dicho listado ha incluido varias decenas de ocupaciones distintas, al menos en Guipúzcoa. La mayoría de los puestos de trabajo eran ocupaciones un tanto raras, como camarero de barco. Pero también estaban los salvavidas, como dependiente y servicio doméstico, que aparecían trimestre tras trimestre, y eran un modo más o menos cómodo de traer gente de fuera. En el cuarto trimestre de 2007 nos desapareció el servicio doméstico del listado y nos chafó una solicitud que estábamos preparando, pero volvió a aparecer en enero.

Y hoy me toca consultar de nuevo el listado para que un cliente pueda contratar a una camarera extranjera, y me encuentro con que en Guipúzcoa en el cuarto trimestre de 2008 dicho listado sólo incluye tres ocupaciones:calderero industrial, calderero-tubero, y operador de máquinas desbarbadoras, pulidoras y bruñidoras de metales. Todas las demás actividades que aparecían hasta ahora de manera sistemática han volado. ¿Motivo?, se me ocurren dos. Que han dejado de ser difíciles de cubrir porque los demandantes de empleo ahora aceptan lo que sea (no está la cosa como para desaprovechar oportunidades); o que simplemente las empresas que buscaban cubrir esas plazas han dejado de buscar (porque prefieren ahorrar en salarios o porque simplemente han quebrado, quién sabe). En cualquier caso, no apunta nada bueno.