[:es]¡es el pollo de mis hijos![:]

[:es]Esta mañana he tenido que pasar por el Juzgado para consultar la documentación de un expediente penal, y en la entrada me he enfrentado una vez más al trámite de tener que pasar por el detector de metales, hecho que por un lado supone un agravio comparativo respecto de los procuradores (éstos no deben someterse al control porque tienen pase VIP, nadie sospecha de ellos que puedan estar introduciendo explosivos, chicles con azúcar o cigarrillos en las instalaciones), y por otro lado es una discreta pero inagotable fuente de curiosas vivencias.[:] Sigue leyendo