[:es]Divide y vencerás, o cómo acabar con una revuelta ciudadana[:]

[:es]Es el truco más viejo del mundo: si tu enemigo es demasiado grande, siembra discordia entre sus integrantes, y deja que se maten entre ellos. Divide y vencerás. Pero, ¿qué pasa cuando el enemigo además de grande, es increíblemente disperso y plural? ¿Qué pasa cuando tu enemigo no está compuesto por facciones o corrientes ideológicas, sino por INDIVIDUOS? ¿Qué pasa cuando son ciudadanos anónimos que salen a la calle a protestar indignados contra sus representantes políticos convertidos en amos feudales? La cosa se complica, pero no tanto: simplemente, utiliza la maquinaria mediática para convencer al enemigo de que existen determinadas corrientes ideológicas y facciones políticas detrás de la revuelta, y la revuelta se ahogará sola, por la indignación de sentirse manipulados. Busca una cabeza visible, y ataca con todo.[:] Sigue leyendo