¡Usa tu propio dominio, hostias!

No os acordaréis, pero hace algo más de cinco años yo pretendía dar lecciones recomendando no dejar en manos de terceros tu escaparate virtual. La idea era simple: ten tu propio dominio donde mostrarte al público, un espacio sobre el que tengas control absoluto, y luego ya si eso, muéstrate en las redes sociales. Pero primero, tu propio dominio, un lugar del que no te puedan desalojar, donde los cambios de política de tu proveedor no te afecten, porque siempre te puedes llevar tu música a otra parte. Sigue leyendo