Empiezan a llegar las resoluciones: 1 – 0

Odio, odio, ODIO los asuntos de Familia cuando se enquistan y terminan derivando en una guerra abierta. Eso sí, aunque no me guste la guerra, puestos a combatir, quiero GANAR, y en esta guerra que se declaró oficialmente en septiembre de este año, inauguramos el marcador con un 1 – 0. Es la primera de muchas batallas pendientes, y no es ni mucho menos la más importante, pero empezar adelantándonos en el marcador es un buen modo de empezar. Empecemos por explicar los antecedentes:

2010. DIVORCIO

Matrimonio “clásico”, con un divorcio “clásico”: a ella se le atribuye la custodia de los dos hijos y el uso de la vivienda, y a él un régimen de visitas, además de la obligación de pagar una pensión de alimentos y la mitad de los gastos extraordinarios. La liquidación de la sociedad de gananciales (que incluye la vivienda familiar en propiedad ya pagada, entre otros bienes) se pospone hasta la independencia económica de los hijos, que están cerca de alcanzar la mayoría de edad. Se firma el Convenio Regulador de común acuerdo, aunque llamar al divorcio “amistoso” en este caso sería muy aventurado. Yo no intervengo en esta fase.

La relación entre el padre y los hijos es entre mala y muy mala, y la cosa no va a mejor con el tiempo. ¿Quién tiene la culpa de esto? Bueno, cada parte tiene su opinión al respecto.

2012. EJECUCIÓN DEL RÉGIMEN DE VISITAS

Insatisfecho con la relación mantenida con sus hijos, el padre interpone demanda de ejecución, exigiendo el cumplimiento del régimen de visitas. Aquí es donde yo intervengo, en defensa de la madre, oponiéndome a la ejecución en base a que la mala relación entre el padre y los hijos no es culpa de la madre, y que ella ha hecho todo lo que cabía exigírsele para no entorpecer dicha relación. Como ya he dicho, cada parte tiene su opinión sobre este punto concreto.

El Juzgado nos “obliga” a ir a una mediación, y se termina firmando un acuerdo de mínimos para intentar reconstruir las relaciones entre el padre y los hijos. Este documento termina siendo papel mojado, y la relación, lejos de arreglarse, termina de fastidiarse.

No puedo hablar por el otro abogado, al que conozco y tengo en buena estima, pero no puedo saber los entresijos de su relación con su cliente. Sí puedo hablar por mí, y puedo asegurar que hice grandes esfuerzos para intentar que los lazos entre padre e hijos se fortalecieran, comprometiéndome con este asunto más allá de lo que profesionalmente se me podría exigir. Eso sí, no vuelvo a meterme en un berenjenal así nunca más. ¡Zape, zape…!

2013. EJECUCIÓN DE GASTOS Y PENSIÓN

En el momento de la ejecución presentada por el padre, yo estaba preparando una demanda de ejecución en nombre de la madre, reclamando el abono de ciertas cantidades relacionadas con gastos que entendíamos debía asumir el padre al 50%, e importes correspondientes a pensiones atrasadas. Con la intención de no entorpecer la mediación y la reconstrucción de las relaciones personales entre padre e hijos, durante todo el año 2012 estuve posponiendo la interposición de la demanda, a la espera de que la relación personal estuviera consolidada para poder hablar de los dineros sin mezclarlo con temas personales. Una vez constatado que la relación personal no iba a mejorar, seguir posponiendo la reclamación monetaria no tenía sentido, así que interpusimos la demanda de ejecución. Tras muchas idas y venidas, con resoluciones parcialmente estimatorias, recursos y demás, finalmente cerramos las cantidades pendientes, para partir de cero.

2014 – 2015. PERIODO DE ENTREGUERRAS

Tras la paz cerrada en falso en 2013, vienen dos años de relaciones tensas, en los que hay contactos entre las partes y entre sus abogados, de cuyo contenido no puedo hablar. Parte del contenido de los contactos entre abogados ha terminado trascendiendo por causas ajenas a mi voluntad y control.

2016. BIS DAT QUI CITO DAT

El 19 de septiembre de 2016 interpongo demanda de ejecución contra el padre y en nombre de la madre, pidiendo:

  • El abono de la pensión de septiembre, que debería haberse abonado el día 5. Por dos semanas de demora no habríamos interpuesto una demanda de ejecución, si no fuera porque llevaba varios meses retrasándose de manera sistemática sin justificación, tensando siempre la cuerda al máximo. No quiero dar demasiados detalles, pero la situación empezaba a ser insostenible.
  • El abono de las actualizaciones de la pensión de enero a agosto. Las actualizaciones del año 2015 las abonó el 01/09/2016.
  • El embargo del salario del padre, para que en adelante la pensión se abonara puntualmente, y no cuando a él le viniera en gana.

CONTRAOFENSIVA

La parte contraria:

  • SE OPONE A LA EJECUCIÓN. Sus argumentos: cuando se le notifica la ejecución (30/09) ya ha abonado la pensión de septiembre (29/09), las actualizaciones no deben aplicarse (es muy largo de explicar), y el embargo de salarios no debe practicarse.
  • CONSIGNA LO RECLAMADO EN LA CUENTA DEL JUZGADO Y PIDE EL ALZAMIENTO DEL EMBARGO. Con esto lo que pretende es que, aunque el Juzgado reconozca que adeuda lo que se le reclama, no se le embargue el salario, porque puede tirar de lo consignado. Lo que nosotros buscamos es precisamente lo contrario: que se le embargue el salario, y no tener que andar preocupados de si este mes pagará la pensión el día 20 o el 29, o tener que pedir una ejecución más adelante cuando haya vuelto a tensar demasiado la cuerda.
  • INTERPONE DEMANDA DE MODIFICACIÓN DE MEDIDAS. Ya sabía que iba a interponer la demanda, lo que no sabía era cuándo. En dicha demanda de modificación de medidas pide una serie de cambios en el Convenio Regulador, que afectan al uso de la vivienda y a la pensión de alimentos. La batalla gorda-gorda, el Desembarco de Normandía, vendrá de aquí.

RESPUESTA

  • Presento IMPUGNACIÓN DE LA OPOSICIÓN, básicamente diciendo lo contrario de lo que dice la parte contraria.
  • El Juzgado SUSPENDE EL EMBARGO DE SALARIOS hasta recibir las nóminas por parte de la empresa. Atención al detalle: el ejecutado pedía el ALZAMIENTO, y el Juzgado acuerda la SUSPENSIÓN, lo que deja la puerta abierta a volver a activar la maquinaria.
  • Presento CONTESTACIÓN a la demanda de modificación de medidas, oponiéndome a todo lo que solicita.

PRIMERA VICTORIA

El Juzgado mediante Auto que me han notificado hoy mismo DESESTIMA ÍNTEGRAMENTE la oposición a la ejecución formulada por el ejecutado, y ordena seguir con la ejecución. Me anoto el tanto: 1 – 0.

PRÓXIMAS ESCARAMUZAS

Mientras tanto, el ejecutado ha RECURRIDO EN REPOSICIÓN la resolución por la que se acuerda la SUSPENSIÓN del embargo, entendiendo que lo que procede es el ALZAMIENTO. Tengo hasta la semana que viene para IMPUGNAR EL RECURSO, que por supuesto, lo haré, aunque la gran batalla no está aquí.

Lo siguiente será el RECURSO DE APELACIÓN que interpondrá la parte contraria (casi con toda seguridad) contra el Auto citado dos párrafos más arriba, recurso que tendré que IMPUGNAR. Tampoco está aquí la gran batalla.

DÍA D, HORA H

En enero tenemos el desembarco, la VISTA para la Modificación de Medidas, en la que nos jugamos el todo por el todo. Es muy difícil que haya una victoria parcial, o ganamos a lo grande, o perdemos a lo grande. Cómo esté el marcador hasta este momento sólo será importante de cara a la moral de las tropas, pero no de cara al resultado final, porque aquí nos lo jugamos TODO.

BATALLA DE BERLÍN

En el caso de que logremos tomar la playa supondrá una gran victoria, pero no acaba aquí la guerra. La parte contraria no se aquietará ante una Sentencia en contra, RECURRIRÁ EN APELACIÓN, por lo que aún tendremos que librar una última batalla por Berlín.

¿Última? Bueno, no lo creo. Después vendrán otras, no sé si en forma de Guerra Fría, de Tercera Guerra Mundial, o de Ciberguerra. Algo vendrá, seguro.

Esto es taaaaan cansino…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge