(algunos) fiscales no respetan su propio trabajo

Hace unos cuantos meses expliqué cómo algunos fiscales no respetan el trabajo de los abogados, y para ello puse tres ejemplos de tres expedientes reales. El primero de ellos trataba de un robo con fuerza en las cosas en el que se había condenado a mi cliente a un año de prisión, y en respuesta a mi recurso de apelación de 12 folios, el fiscal de turno se opuso basándose en un único argumento estándar, para el que ni siquiera había necesitado revisar el expediente.

Tiempo después de escrito el artículo que acabo de enlazar, la Audiencia Provincial desestimó mi recurso, algo que entraba dentro de lo previsible, aunque sigo sin estar de acuerdo con la condena. En cualquier caso, no creo que el fiscal del corta/pega pueda colgarse ninguna medalla por esta victoria.

Firme ya la Sentencia, el Juzgado de Ejecutorias nos dio traslado para que alegáramos lo que estimáramos conveniente en relación con la suspensión (art. 81 CP, redacción vigente en el momento de los hechos, o art. 80.3, redacción vigente en el momento de la condena) o sustitución de la pena (art. 88 CP).

Yo pido la suspensión por si cuela (poco probable, mi cliente tiene antecedentes), y por si no cuela, subsidiariamente, la sustitución por trabajos en beneficio de la comunidad.

Dan traslado de mi solicitud al Ministerio Fiscal, y el mismo fiscal que en su día se opuso a mi recurso de apelación, en esta ocasión no se opone a la sustitución de la pena. De la suspensión no dice nada, debo suponer que ve tan claro que no procede, que no merecemos leer su grácil verbo. Dice, para apoyar su no-oposición, lo siguiente:

En el presente caso, se da la circunstancia de que la pena impuesta no excede del año de prisión, el solicitante, por otra parte, no era reo habitual a fecha de comisión de los hechos y además está procediendo a abonar la responsabilidad civil dimanante del delito, por lo que todas las prescripciones del citado artículo se cumplen a los efectos de conceder el beneficio extraordinario del artículo 88.

Que el fiscal informe a tu favor no es una victoria, pero sí es medio gol, porque su criterio es muy tenido en cuenta por Su Señoría, ya que se supone que son imparciales y todo ese rollo teórico. Así que, como podréis imaginar, este informe fue una buena noticia.

Una de cal y otra de arena. Su Señoría no hace caso al fiscal, y deniega la sustitución. Su argumento principal:

Aunque es cierto como señala el Ministerio Fiscal que el penado no es reo habitual ha cometido los hechos dentro del plazo de una previa suspensión, circunstancia que unida al incumplimiento de los pagos fraccionados de la responsabilidad civil lleva a considerar inmerecida la sustitución.

Ups, vaya, olvidaba que el Juez de Ejecutorias Penales tiene criterio propio, y le importa tres pepinos lo que diga el Ministerio Fiscal. Si de algún juez se puede decir algo así, es de Frauca, el Juez de Ejecutorias. Puedo permitirme decir su nombre, porque es el único juez de este tipo en todo Guipúzcoa, todos los ingresos en prisión en cumplimiento de una pena pasan por sus manos, así que sería tontería intentar anonimizarlo haciendo referencia a juzgados inexistentes, como el Juzgado de Instrucción nº 2 de Argoitia.

Recurro en Reforma ante el mismo juez, con argumentos más humanos que jurídicos. Frauca será más raro que un perro verde (sr. Frauca, si me lee, por favor, lea el resto de la frase antes de odiarme), pero si algo bueno tiene, es que los argumentos humanos le valen, siempre que vayan convenientemente vestidos con argumentos jurídicos. Uno puede o no estar de acuerdo con su criterio, y de hecho sus resoluciones suscitan no pocos comentarios por los pasillos del Juzgado y del Colegio de Abogados, pero es innegable que intenta valorar cada asunto desde una perspectiva integral, no se limita a dictar resoluciones como churros.

Dos notas importantes sobre mi recurso:

  • Pido la inejecución mientras se sustancia el recurso. Es decir, que hasta que no se haya decidido definitivamente sobre este asunto, no se le meta en prisión a mi cliente.
  • NO formulo recuro subsidiario de apelación. Me explico: contra un Auto que no te gusta interpones recurso de reforma ante el mismo Juzgado que ha dictado el Auto, para que reconsidere su decisión, y si te desestima el recurso de reforma, interpones recurso de apelación ante su superior jerárquico (la Audiencia Provincial). Para abreviar, la Ley permite que junto con el recurso de reforma, interpongas directamente “subsidiario de apelación”, es decir, que en previsión de que el juez ante el que presentas el recurso vuelva a decir lo mismo, dejas ya dicho que pretendes recurrir a su superior jerárquico. A mí personalmente no me gusta presentar recurso subsidiario de apelación, porque de alguna manera es lo mismo que decirle al juez “me importa tres pepinos lo que vayas a decir, ya he decidido recurrir a tus superiores”, lo cual implica cierta infravaloración de su trabajo. Mi estilo es otro, yo presento recurso de reforma con humildad y esperanza real de convencer a Su Señoría de que cambie de criterio, y una vez me conteste, ya veré si recurro en apelación, o me quedo quieto porque sus argumentos son buenos. Yo aún creo en que esto debería ser una “lucha entre caballeros” en la que la razón tiene peso.

Dan traslado de mi recurso al Ministerio Fiscal, y no contesta. ¿En serio, no contesta? ¿Para esto les pagamos?

Y Frauca dicta Auto denegando mi recurso de reforma:

Persiste a fecha de hoy impagada gran parte de la responsabilidad civil cuando el esfuerzo por reparar el daño causado es uno de los parámetros a considerar al conceder la sustitución. Por otra parte, el delito origen de esta ejecutoria se ha cometido en el plazo de
una previa suspensión (evidenciando así un discutible propósito de resocialización) siendo además el tercer delito cometido en apenas dos años. Las prácticas indicadas no se han visto desvirtuadas o explicadas por las alegaciones contenidas en el recurso, de ahí que proceda desestimar el mismo si bien en atención a las circunstancias personales invocadas no se ejecutará en tanto se sustancie el recurso de apelación.

Sr. Frauca, mis respetos. No estoy de acuerdo con que mis alegaciones no desvirtúan nada, pero me parece un detallazo que acuerde no ejecutar el ingreso en prisión mientras se sustancia un recurso de apelación que no he dicho que vaya a presentar. Lo propio habría sido que yo en el recurso de apelación volviera a pedir la inejecución solicitada en el recurso de reforma, pero Frauca me lo concede desde ya msimo.

Y yo, jugándonos como nos jugamos el ingreso en prisión, presento recurso de apelación, insistiendo y ahondando en los argumentos más humanos que legales. La sección de lo Penal de la Audiencia Provincial también es bastante dada a valorar estas cosas, así que no pierdo la esperanza.

Vuelven a dar traslado al Ministerio Fiscal para que alegue lo que estime procedente a favor o en contra de mi recurso de apelación, y ayer por la tarde me manda la procuradora sus alegaciones, oponiéndose al recurso:

Aún cuando este Ministerio Público se mostró, ab initio, formalmente a favor de la sustitución de la pena de prisión acordada, tras leer los argumentos expuestos por el titular del Juzgado de lo Penal nº 4 de Donostia – San Sebastián, no podemos sino adherirnos totalmente a los mismos. Efectivamente, como se razona en el auto recurrido, aún cuando el penado no era reo habitual a fecha de los hechos, cometió el hecho delictivo que da lugar a la presente ejecutoria durante el periodo de suspensión de una previa condena, lo que no hace sino evidenciar, claramente, un pronóstico muy negativo de reinserción social. Consecuentemente, el beneficio debe ser denegado.

Al igual que a Frauca le caracteriza tener criterio propio, a este fiscal le caracteriza no tenerlo, y tanto le da arre que so, cárcel que libertad, alegar que no alegar, adherirse que oponerse. No es que este hombre no respete la profesión de abogado, es que no respeta su propia profesión, ni la responsabilidad que entraña. Eso sí, darle la razón a Su Señoría se le da muy bien, no vaya a enfadársele.

Señor fiscal, si casualmente termina leyendo esto y se siente identificado en lo que digo, sepa que no tengo nada personal contra usted ni contra sus compañeros de profesión, pero sí contra su forma de trabajar. Entiendo que le moleste lo que lee, pero por favor, no se centre en su odio hacia mí, intente verlo como una crítica constructiva. Sí, constructiva. Como bien dijo Nietzsche, para edificar primero hay que demoler.

Publicado originalmente en Barrapunto

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