No, ya no soy abogado

Hace algo más de una década escribí un texto titulado “ahora sí, soy abogado” en el que usando como excusa narrativa mi primera actuación en Sala, expuse cómo y por qué había llegado a ser abogado. Hoy ya no lo soy. De hecho, hace dos semanas que dejé de serlo. Debí dejarlo antes.

Dejo la abogacía porque me ha derrotado definitivamente. De hecho, me derrotó hace tiempo, pero me ha costado darme cuenta. El pasado 13 de noviembre envié mi solicitud de baja al Colegio, con fecha de efectos del día 16. El 14 tuve mi última actuación como abogado, como defensa en una declaración de un incapaz que servirá de prueba preconstituida en un procedimiento penal feo de cojones. Horrible. Para que no se me olvide por qué lo dejo.

Por los pasillos fueron varias las personas que me saludaron con un “últimamente no se te ve el pelo”, y en vez de decirles “es que lo dejo y llevo una temporada a medio gas” (me di de baja del Turno de Oficio allá por mayo, y llevo varios meses sin aceptar nuevos casos), les respondí con evasivas, “es que últimamente no salgo del despacho”, o incluso “eso es porque me escondo de ti”.

Un compañero me abordó en la entrada, “se rumorea que lo dejas”, y ahí no hay evasiva que valga. Pues, pues, pues… pues no es un rumor, no… lo dejo. Y en ese momento se me ocurrió una analogía que, a mi juicio, describe muy bien mi proceso.

Ser abogado es como estar de pie en la orilla del mar. Viene una ola, y te golpea. Y luego otra. Y luego otra. La clave de todo está en mantenerse en pie el mayor tiempo posible. Antes o después una ola te derribará. Eso es un bache profesional. Solo o con ayuda, tienes que ponerte en pie. Vendrá otra y te derribará. Volverás a ponerte en pie. Y vendrá otra ola.

Llega un momento en que, entre ola y ola, no consigues ponerte en pie. Cuando aún estás inclinado, vendrá otra ola, y te enviará al fondo. Y luego otra. Y otra.Eso es un bache de cojones. Entre bocanadas, sacas la cabeza y miras a tu alrededor. Ves a otros jugando al mismo juego. Muchos resisten con firmeza. Otros a duras penas consiguen mantener el tipo. Algunos ya no pueden más. Algunos, inteligentes ellos, han hecho un montoncito de arena al que subirse para evitar el embate de las olas.

¿Así que es esto lo que me espera? En el mejor de los casos, subirme a un montoncito de arena que me mantenga a salvo de las olas hasta que se desmorone, y luego vuelta a la pelea constante por mantenerse a flote. Si haciendo un esfuerzo descomunal consigo salir del agujero en el que las olas me han encerrado, será volver a esto.

Son muchos los factores que me han metido en el agujero, algunos de ellos extra-profesionales (es decir, personales). Ya no me queda fuerza para seguir peleando, pero si me quedara… ¿para qué? ¿Para esto? Imagíname extendiendo la palma de la mano y señalando a mi alrededor, en esa tierra de nadie que se encuentra entre el detector de metales de la entrada del Juzgado y los ascensores. Así es como se lo expliqué a este compañero que supo formular la pregunta correcta.

No, ya no soy abogado. Ni lo quiero ser. No estoy hecho de la pasta necesaria para serlo. Me voy, no me echan, aunque seguramente habrían terminado echándome de todos modos, por los muchos errores que he cometido en los últimos tiempos. “Últimamente estoy descentrado”, le decía a mi procu, pero no estaba descentrado, estaba derrotado desde hacía tiempo.

Me voy para no volver. Dejo una profesión que he amado apasionadamente, y la dejo aborreciéndola. Podría despedirme haciendo una relación de lo bueno (mucho) y lo malo (mucho también) de la abogacía, pero no quiero ponerme pesado ni cursi. Sólo quiero señalar que lo bueno, por lo general, son las personas, algunas, y sus valores. Me he cruzado con mucha gentuza en esta profesión (y ya sabéis que no me refiero a clientes ni a otros abogados, aunque también podría), y también con gente extraordinaria.

Gracias por estar ahí. Ya nos veremos.

Un pensamiento en “No, ya no soy abogado

  1. Una pena. Siempre leía tus post, que además de ser muy interesantes me ayudaban a conocer un poco mejor un mundo en el que jamás he puesto un pie. Espero que encuentres un nuevo horizonte para utilizar las muchas capacidades que sin duda tienes. Y ojalá podamos seguirte leyendo por aquí :).

    Un abrazo,
    Christian (el antiguo “OCIOMax” de ForosDelWeb).

    “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.” (Eclesiastés 2:24, La Biblia)
    Christian´s last blog post ..Replicando el funcionamiento de “Antorcha” con herramientas públicamente disponibles

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